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Grupo de Anatomía Quirúrgica

www.anatomiaquirurgicasanudo.com

José Sañudo, Eva Maranillo y Sara Quiñones

Mantenimiento


PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN CONTRA LA DESECACIÓN Y CONTAMINACION POR HONGOS EN PIEZAS ANATÓMICAS

Centro de Donación de Cuerpos y Salas de Disección

Universidad Complutense de Madrid

Madrid, 15 de enero de 2016


 

Estos protocolos tienen como objetivo prevenir la desecación y la colonización por hongos de los tejidos y piezas cadavéricas, así como tratar la colonización por hongos si es que esta se produce. Está basado en los procedimientos aplicados en las salas de disección de las universidades del Reino Unido.

Los procesos de desecación y colonización por hongos pueden ocurrir tanto en cadáveres completos embolsados como en prosecciones (y secciones) almacenadas, siempre que se trate de material embalsamado.

1. MEDIDAS DE PREVENCIÓN CONTRA LA DESECACIÓN Y LA COLONIZACIÓN POR HONGOS

Para prevenir ambos procesos deben considerarse las siguientes rutinas de almacenamiento y conservación:

1.1 Cadáveres almacenados en bolsas de polietileno

La propia exudación del líquido de embalsamamiento en el interior de la bolsa humecta y protege la piel de la desecación y contaminación por hongos. Las medidas de prevención estarán principalmente encaminadas a preservar el grado de humectación y la limpieza en el interior de la bolsa. Para ello, con la frecuencia que determinen las circunstancias de almacenamiento (aunque se recomienda una revisión al menos semanal) se debe comprobar:

1.1.1 Que existe líquido de conservación en la bolsa. En caso de ausencia se introducirán en ella 500 ml de líquido de conservación(*).

1.1.2 Que  la bolsa permanece limpia, sin grasa. En caso contrario debe reemplazarse. 

(*)Líquido de conservación. 

Solución acuosa al 25% de glicerina, 10% de etanol (96%) y 2% de fenol. Se debe de tener en cuenta que el fenol no se disuelve bien en agua, sin embargo si lo hace cuando a la mezcla se añade algún alcohol.

Recordar que el fenol es un producto que esteriliza los tejidos y también los protege de futuras contaminaciones por hongos y, además, también es un buen indicador de la calidad del embalsamamiento pues cuando alcanza la piel provoca la aparición de pequeñas placas blanquecinas que indican la bondad de la inyección (Thompsett, 1970).

Este líquido es diferente, completamente, al que describimos en el protocolo general. Deberíamos de revisar esta situación…

2. PROSECCIONES (Y SECCIONES) ALMACENADAS

El almacenamiento correcto de este tipo de material incluye el depósito en el fondo del tanque, bandeja o bolsa de almacenamiento de la pieza un volumen de líquido de conservación variable, entre 200 ml a 2 litros, en función del volumen del contenedor.

Para su correcta conservación deben comprobarse los niveles semanalmente evaluándose el nivel de evaporación sufrido. En caso de comprobarse  un descenso notable del mismo, se repondrá en la medida que se estime (en función del grado de evaporación observado).

Es importante asegurarse de que los  recipientes están correctamente cerrados y, en el caso de las bandejas, éstas  situadas en un armario hermético.

Las piezas almacenadas deben estar cubiertas con tallas de algodón limpias y empapadas en el líquido de conservación.

3. MANIPULACIÓN DE LAS PIEZAS DURANTE LAS ACTIVIDADES DOCENTES:

3.1. Las piezas han de disponerse sobre una bandeja limpia siempre que su tamaño lo permita.

3.2. Las prosecciones de gran tamaño se dispondrán sobre paños limpios sobre la mesa.

3.3. En todos los casos las piezas se dispondrán cubiertas con un paño de algodón limpio empapado en agua.

3.4. Los cadáveres completos permanecerán en las bolsas de polietileno (limpias y humectadas correctamente) en tanto no se trabaje con ellos y, cada una de las regiones disecadas, se tratará como una prosección.

3.5. El tiempo de exposición debe ser el menor posible ajustándose, este proceso, a los horarios de las actividades docentes. En los periodos en que no se trabaje con ellas, si las prosecciones permanecen dispuestas en las salas de disección, deben estar cubiertas con la talla de algodón humedecida.

3.6. En cada estación de trabajo (mesa) se debe disponer de un pulverizador (atomizador) con agua son el que se humedecerán regularmente las piezas durante la realización de la actividad.

3.7. La manipulación del material cadavérico embalsamado ha de llevarse a cabo siempre con guantes (el fenol es tóxico por vía cutánea).

Cualquier medida encaminada a mantener la limpieza en el material cadavérico contribuirá a su correcta conservación, por lo que se recomienda el uso de gorro de quirófano así como de bata (o pijama), en correctas condiciones higiénicas, para el desarrollo de las actividades docentes.

4. TRATAMIENTO DE LA COLONIZACIÓN IMPREVISTA POR HONGOS

En caso de que las medidas de control anteriormente mencionadas no eviten la aparición puntual de hongos en algunas piezas el protocolo a ejecutar sería el siguiente:
4. 1. Aislamiento de las piezas a descontaminar.

4. 2. Lavado de las piezas con jabón y agua a presión y, con la ayuda de un trapo de algodón seco y limpio, arrastrar y eliminar las colonias de hongos. Posteriormente eliminar adecuadamente tanto los residuos como el trapo usado en la limpieza.

4. 3. Sumergir las piezas, durante un mes, en formaldehído al 4%. En caso de persistir la colonización por hongos en los tejidos al final del mes, hecho que se manifiesta por la persistencia de un color verduzco, se incrementará la concentración de formaldehído al 4%, y se añadirá fenol al 2%.

4.4. Paralelamente, si se trata de un contenedor plástico, o metálico, no desechable, se debe lavar con jabón y agua. Para posteriormente desinfectar con un bactericida y antifúngico comercial. El objetivo es limpiarlo del contaminante. Una vez seco el contenedor se almacena.
Si se trata de material embolsado debe eliminarse la bolsa contaminada y utilizar una nueva bolsa.

4.5. Finalmente, se debe reintegrar la pieza a su depósito en las condiciones de almacenamiento que correspondan según estos protocolos.

5. TRATAMIENTO DE LA DESECACIÓN

En el caso de que una pieza muestre signos de desecación, lo cual es muy habitual durante la exposición prolongada de las piezas en las actividades prácticas si no se tiene la precaución de mantener cubiertas las regiones que no estén en uso, debe sumergirse la pieza en agua las horas suficientes hasta que observemos su rehidratación, momento en el que volverán a almacenarse como corresponda.

6. BIBLIOGRAFÍA

Thompsett DH (1970) Anatomical Techniques pp: 4-8. Edinburgh & London: E&S Livingstone.